La dictadura venezolana y la incoherencia de la izquierda local
Por Julio Abdel Aziz Valdez
Empecemos por lo básico: el gobierno de Nicolas Maduro se había impuesto en su ultimo mandato por medio de un abierto y descarado fraude electoral: Ya esto era suficiente, con actas en la mano se demostró que no había ganado, pero aun así la izquierda global reprodujo el discurso de la victoria, con lo que la primera incoherencia es que la izquierda no cree en procesos electorales, a no ser que los resultados les sean favorables, como sucedió en Chile de Boric.
Lo que hubo antes de ese evento electoral, que impidieran la participación de decenas de ciudadanos como candidatos, incluyendo a la misma María Corina Machado, ya confirmaba que el gobierno asumía el control, incluso, de los candidatos de la oposición, lo que elevaba este gobierno al rango de totalitario, adicionalmente de que hace años había cooptado todos los poderes del Estado, o sea, mató a la república como concepto y la asumió solo como falso nombre “la república bolivariana”.
Pero esto es solo el inicio. De repente a la izquierda local se le olvidó la imagen de miles de migrantes que pasaron por la frontera oriental de Guatemala, madres con sus hijos en brazos, personas hambrientas y con sed ondeando banderas de Venezuela junto con la de Honduras y otros países. Así es, sabían que la llamada potencia petrolera del mundo estaba expulsando a millones de sus conciudadanos por la miseria que había allá, pero claro, a esos migrantes lo único que les podían decir era “la culpa la tiene el imperialismo” y vaya paradoja, los migrantes encaminaban sus pasos hacia allá, al mismísimo imperio para pedir empleo y asilo.
La tercera incoherencia es la peor, “es que los EEUU quieren quedarse con el petróleo y tierras raras”, esta afirmación claramente explicada por blogueros en el sentido de que estos recursos ya estaban siendo explotados por China, Rusia y Cuba hoy en día e igualmente no les estaba dejando nada a los venezolanos, vaya, si no ¿por qué migraron en masa? pero aun así esta no es la incoherencia mayor.
¿Cómo explican que países como Japón, Alemania, Suecia, y muchos más sin petróleo casi han desaparecido la pobreza, o mejor aún, como Arabia Saudí, Noruega o Qatar, que si tienen petróleo lograron acabar con la pobreza diversificando su economía, pero Venezuela y su revolución no lograron, con sus expropiaciones, normativas absurdas y sus apoyos a todos los regímenes dictatoriales del mundo, bajar la pobreza?, o sea, eso de que el petróleo es del pueblo fue y será siempre una abyecta mentira en la boca de un miserable político de izquierda.
Los recursos son un medio para generar riqueza, no son un fin en si mismos, eso de que defendamos los recursos de todos, como siempre lo afirma la izquierda, es una entelequia para ocultar el hecho de que esos recursos en manos del Estado no solo son mal utilizados sino saqueados. Para el activista estúpido el Estado no saquea, eso solo lo hacen los empresarios, pero no, y los ejemplos que enunciamos antes lo confirman. Esto, adicional a que toda la cúpula del Chavismo, como en Cuba y Nicaragua son multimillonarios. La diferencia es que estos tienen discursos igualitaristas y antimperialistas, para variar.



