NIT = CUI: un paso hacia el terrorismo tributario que impone el Grupo de Puebla, afirma Santiago Jaramillo
¿Imagina su cuenta bancaria bloqueada porque tiene deuda con la empresa eléctrica? ¿O que al llegar al aeropuerto le informen que tiene arraigo por una deuda con la tarjeta de crédito? ¿O llegar ante la justicia por una deuda fiscal? Parece increíble, pero esos despropósitos y otros que solo son posibles gracias al absoluto control del Estado suceden en Ecuador, donde el gobierno izquierdista de Rafael Correa instaló políticas totalitarias, logrando alianzas perversas con la banca y empresas, además de un ente fiscal que ejerce el terrorismo contra los ciudadanos. Ese panorama distópico podría presentarse en Guatemala, donde el gobierno sigue la receta del Grupo de Puebla. Unificar el NIT con el DPI parece el primer paso hacia un país totalitario, explica Jaramillo.
Roxana Orantes Córdova
Santiago Jaramillo Dávalos, ingeniero ecuatoriano con 35 años de experiencia agroproductiva, presidente de Zamorano y asesor ministerial, narra cómo en su país, lo que inicialmente parecía una necesaria recaudación de recursos para el mejor funcionamiento del Estado, se convirtió en una persecución implacable contra la clase media y el sector productivo, principales contribuyentes.
Actualmente, en Ecuador los bancos pueden bloquear cuentas de personas que tienen alguna deuda. Esto incluye pago de energía eléctrica; mensualidades de aparatos como refrigeradores; pagos de tarjetas de crédito, cuenta de teléfono y muchos más.
Según explica el entrevistado, en aquel país todos los servicios públicos son estatales y ser moroso con cualquier institución de servicio público, financiero o el ente tributario, incluyendo créditos estudiantiles con la universidad estatal, pueden llevar a los ciudadanos a una situación desesperada. Por ejemplo, explica, un joven que tenga pendientes pagos por su beca universitaria, no podrá optar a un empleo en el Estado. Pero igualmente, cualquier persona que le deba al fisco o no haya pagado la luz.
Las cuentas de los deudores son bloqueadas por los bancos. «No pueden importar productos, vender, comprar y ni siquiera salir del país», explica Jaramillo, quien señala que si bien este sistema es resultado de varios años, el principal impulsor fue el izquierdista Rafael Correa.
Documento personal unido al número de identificación tributaria: una herramienta para rastrear a las personas
En Guatemala, «tirios y troyanos» se oponen a la imposición estatal de unificar el número de identificación tributaria (NIT) con el DPI, documento personal de identificación. Según Bernardo Arévalo, quienes adversan esta imposición, son los «golpistas, desesperados porque a Consuelo Porras le queda un año en el MP».
Sin embargo, grupos como 48 Cantones de Totonicapán, que bloqueó el país durante meses para imponer al actual gobierno, se manifestó contra la unificación de NIT-DPI. Obviamente, sectores de derecha que en la mayoría de aspectos son irreconciliables con posiciones de izquierda, también adversan la medida liberticida.
Entre los temores más manifiestos está que dicha unificación podría implicar un control absoluto del Estado sobre muchos aspectos de la vida cotidiana, y la naturaleza de las sociedades anónimas, cuyos integrantes deberán ser identificados y asumir responsabilidades, cuando actualmente, las responsabilidades de las S.A. son del ente, no de los integrantes.
Al respecto, Jaramillo explica que en Ecuador, los accionistas están identificados y son sujetos a sanciones, cuando las S.A tienen deudas con el fisco o cualquier otra deuda, aunque tengan una sola acción de la compañía. Igualmente, las S.A. resultan perjudicadas si uno de sus accionistas, por minoritario que sea, tiene alguna deuda o es propietario de una empresa que evada pagar impuestos.
La idea de unificar estos registros, dice Jaramillo, es tener una herramienta que le permita al Estado rastrear a las personas con sus bienes, deudas, inversiones o propiedades.
Un sistema tenebroso que no busca desarrollo sino clientelismo
«El señor que gobierna Guatemala, no tiene la capacidad de un Castro, que fue un genio del mal pero genio al fin y al cabo. Estos gobernantes de izquierda actuales son tontos útiles, que siguen el manual del Grupo de Puebla. Necesitan un Estado obeso que lejos de promover el desarrollo, utiliza el dinero para aumentarse los sueldos y repartir bonos o transferencias condicionadas, con fines de clientelismo político», explica Jaramillo.
De esta manera, obtienen una masa que se beneficia con sus «regalos», a la que convencen de que «nadie les va a dar empleo, solo el Estado los ayuda», tal como expone el Grupo de Puebla.
«Cuidado. El terrorismo tributario es una de las acciones de este grupo, promotor de la ineficiencia estatal, además del enrome clientelismo. Buscan un estado enorme que no genere y no se encamine al desarrollo», concluye.