Adquisiciones aparentemente irregulares en Instituto Nacional de la Víctima
Nuevamente, compras que parecen opacas o sin sentido, empañan al Instituto Nacional de la Víctima (INV), donde Fanuel García, amparado por la doctora Rebeca González Leche, sigue llevando a sus aliados del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF).
Redacción
Trabajadores del INV vuelven a denunciar aparentes malos manejos en las compras y contrataciones de la institución. Por ejemplo, la nueva Secretaria General del instituto, es una odontóloga recién graduada de abogada y notaria, llamada Zarina Vanessa Guzmán Castañón. Anteriormente, fue «mano derecha» de Fanuel García en el INACIF.
En cuanto a las compras extrañas, resalta la de 120 tablets para la Dirección de Victimología, que según los trabajadores no tiene 120 empleados y tampoco necesita de las tablets.
Un dato interesante es que la adquisición, supuestamente transparente, recibió una sola oferta, casualmente de Productive Business Solutions S.A., cuyo Gerente Especial Financiero y Representante Legal es Luis Emilio Orozco Flores. La empresa en mención tiene varios años de ser contratista del Estado y entre otros, ha sido proveedor del Congreso y la Procuraduría General de la Nación, en gobiernos anteriores.

Las tablets en mención resultaron sobrevaloradas, señalan los profesionales que laboran en el INV: cada una superó significativamente el precio de mercado, costando Q7498.00. «Hubieran salido más económicas comprándolas directamente a Samsung y por otra parte, el instituto no necesita tablets».

Por si fuera poco, el INV pretende ejecutar cerca de dos millones de quetzales en revisión de cámaras y compras de licencia de informática. «Compraron 85 computadoras nuevas, cuando el instituto tiene cinco años, y quieren cambiar equipo que apenas tiene dos años de uso. El departamento de Planificación, que funcionaba con dos personas, actualmente tiene catorce contratados. Antes, por ese departamento se pagaban Q26 mil mensuales; ahora suma más de Q250 mil, sin resultados ni mejora», señala uno de los profesionales que por razones obvias no pueden dar su nombre.
Un Congreso demasiado caro y mal organizado, según trabajadores del INV
Pasajes a Mëxico, Colombia y Costa Rica para tres expositores exhibieron precios muy superiores a los del mercado…¿Un viaje a México ida y vuelta, más de 13 mil quetzales? Asombroso…»con eso, me voy a Dubai», bromea uno de los profesionales del instituto, quienes están indignados por la cortina de ineficiencia e ineficacia que parece tapar los presuntos actos de corrupción.

Como se observa en el cuadro, los servicios de alimentación y hospedaje de conferencistas, así como alimentación y uso de instalaciones de participantes, que sumaron 170 personas (desayuno, almuerzo y dos refacciones), no han sido pagados. Esto, señala la fuente citada, se debe a la mala organización del evento y hasta el momento, se desconoce lo que cobró el hotel.
En dicho evento, se repartieron libretas muy sencillas, a las que oficialmente denominaron «agendas» y cuyo valor agregado es la impresión de la portada, cuyo costo fue cercano a los Q25 mil.
Además, imprimieron el logotipo en 170 memorias USB, con una factura de Q21,250.00.
El INV, lejos de mejorar, cada día empeora y aunque hay mucho más personal que antes, la entidad no demuestra resultados siginficativos. Parece que su sello actual es el de las ONG´s de izquierda.






