El truco de abuela para hacer albóndigas perfectas sin tocar la carne: «súper fácil para no pringarte»
Las albóndigas son uno de esos platos que triunfan en cualquier casa y en cualquier época del año: reconfortan en invierno cuando se bañan en salsa española, funcionan de maravilla en verano con un buen tomate casero y son un claro básico de tupper de domingo. Pero, aunque su versatilidad y su sabor las hacen irresistibles, tienen un paso que muchos llevan regular: formarlas con las manos. La mezcla se pega, pringa y deja los dedos hechos un cuadro, así que no es de extrañar que cualquier truco que evite ese momento gane adeptos al instante.
Por dpa/EP
La creadora de contenido Noemí Salazar, conocida por su participación en el programa Los Gipsy Kings, ha compartido en TikTok un método heredado de su abuela que está llamando la atención por lo sencillo que es. Su propuesta evita ensuciarse las manos y consigue albóndigas perfectamente redondeadas en cuestión de segundos. Ella misma lo resume así: es un truco «súper fácil para no pringarte».
Cómo es el truco de abuela para formar las albóndigas
La técnica no requiere utensilios especiales: basta con un vaso, un poco de harina y una cuchara. El procedimiento consiste en poner una fina capa de harina en el fondo del vaso, añadir dentro una cucharada de la mezcla de carne y, después, hacer girar suavemente el vaso para que la propia pared interior le dé forma.
Ese movimiento circular va compactando la carne y redondeándola sin necesidad de tocarla. En apenas unos segundos queda una albóndiga uniforme, del tamaño que se prefiera y lista para pasar al caldo, a la sartén o a la bandeja del horno.
Noemí explica que es un truco que aprendió de su abuela y que utiliza siempre que prepara una olla grande de caldo con albóndigas, especialmente en días fríos. Ella misma reconoce que le «da mucha fatiga» pringarse las manos, así que este método se ha convertido en su favorito.
Consejos para que queden aún mejor
Aunque la técnica funciona por sí sola, algunos pequeños gestos pueden mejorarla:
Añadir solo una fina capa de harina dentro del vaso para que no endurezca en exceso la superficie de las albóndigas.
Utilizar una cuchara de tamaño parecido para que todas queden iguales.
Girar el vaso con suavidad para que la carne se compacte sin perder jugosidad.
Si se preparan para caldo, como hace Noemí, la harina sobrante ayuda a espesar ligeramente el líquido, aportando un acabado más consistente.
En definitiva, un truco ideal para quienes cocinan con prisa, para quienes no quieren manipular carne cruda o simplemente para quienes quieren albóndigas redondas y uniformes sin esfuerzo.








