Un gobierno que no conoce sus capacidades es un gobierno incapaz de reconocer sus limitaciones
Análisis económico, por El Economista
Recientemente se tuvo un logro histórico y heroico, la suspensión del presupuesto 2026, y desde esta tribuna se aportó con un granito de arena, presentando elementos técnicos de por qué no debería haber entrado en vigencia dicho presupuesto.
Este logro, como se ha mencionado, es histórico, ya que no viene de grupos de presión que buscan una cuota de presupuesto, como en otras ocasiones. Este freno al despilfarro se dio gracias a un grupo de ciudadanos preocupados por la forma en que este gobierno está mal gastando los impuestos que pagan los guatemaltecos y sobre todo preocupados por el futuro del país, debido a la creciente deuda que está adquiriendo este gobierno.
Tristemente, un gobierno que no conoce sus muchas o pocas capacidades, es un gobierno incapaz, de reconocer sus limitaciones. Estas limitaciones no son subjetivas, se evidencian, como ya se ha mencionado, con la frialdad de los números.
Al cierre del ejercicio fiscal 2025, calculado al 05/01/2025 muestra que se ha percibido un total de Q111,090.2 millones de ingresos tributarios, de los cuales se gastaron Q106,284.2 millones, es decir, hay un saldo de caja de Q4,806.0 millones, únicamente de ingresos tributarios.
Si a ese saldo le restamos lo que no ejecutaron los Codedes, del aporte ordinario y que el gobierno debe apartar nuevamente a favor de dichas instituciones, aunque éstos no tengan capacidad de ejecución, (gracias a Julio Héctor se le ha generado rigidez presupuestaria a los saldos de caja, algo netamente antitécnico pese a haber sido ministro de finanzas), el saldo de caja de libre disponibilidad que le quedó al gobierno es de aproximadamente Q3,294.9 millones. Este dato es únicamente de los ingresos tributarios del 2025, los cuales pueden aumentar en función de la actualización que realice SAT hasta la liquidación del presupuesto.
Ahora bien, si hacemos el mismo ejercicio con los bonos del tesoro, tenemos que se colocaron Q14,013.8 millones en el mercado interno y Q9,162.9 millones en el mercado externo, para un total de Q23,176.7 millones. Aquí habría que pedirle a Contraloría que investigue en el Minfin, por qué no se colocó como nueva deuda el resto del eurobono, y se prefirió ponerlo como Roll Over, sobre todo si fue tan buena estrategia financiera como siempre defendió el incompetente bachiller que Bernardo Arévalo tiene como ministro de finanzas públicas.
Continuando con el análisis, del total de los ingresos percibidos por los bonos colocados, se gastaron Q13,896.8 millones de bonos internos y Q6,791.3 millones de bonos externos, lo que genera un saldo de caja de Q116.9 millones de bonos internos y Q2,371.6 millones de bonos externos.
Si repetimos el ejercicio con la fuente del saldo de caja de ejercicios anteriores, sin tener el dato exacto, pero tomando de base el monto incluido en el presupuesto vigente 2025, porque se supone que por lo menos ese monto tenían para cubrir gastos. De esta cuenta, se programaron en el año Q13,173.3 millones de saldos de años anteriores y de esa programación se gastaron Q9,137.4 millones, lo que implica un saldo a favor de la caja fiscal de Q4,035.9 millones.
De ese monto, podemos descontar lo no ejecutado por los Codedes, que gracias a Julio Héctor Estrada genera rigidez a esos saldos de caja, es decir se debe reservar aproximadamente Q4,640.0 millones que corresponde al monto que los Codedes no tienen capacidad de ejecutar, pero se les debe asignar gracias al ignorante diputado.
Aun descontando eso, el gobierno ha generado saldos de caja por aproximadamente Q3,294.9 millones de tributarios, Q2,488.6 millones de bonos (internos y externos) y Q906.9 millones de saldos de caja, los cuales suman Q6,690.4 millones. Si se incluyen otras fuentes de libre disponibilidad, el saldo de caja se incrementa a Q11,064.1 millones en total.
¿Qué demuestra esto?, que simplemente el gobierno no tiene capacidad de ejecución, que el gobierno de Bernardo Arévalo no tiene control sobre cuánto pueden ejecutar efectivamente las instituciones y por lo mismo, el bachiller propone presupuestos que se escapan de la realidad de un equipo de trabajo, que demuestra que no es equipo y que nadie sabe ni qué ejecuta, como dijo en citación el más reciente exministro del CIV, que él no conocía el plan de trabajo del gobierno, que él ejecutaba otras prioridades.
Los números son fríos pero exactos, y estos no tienen ideología. Si nos basamos en estos, nos damos cuenta que el presupuesto elaborado por el bachiller Menkos para 2025 estuvo inflado con relación a su capacidad real, algo que se replicó para 2026 y con lo cual se evidencia que haber suspendido dicho presupuesto no fue antojadizo, sino fue el arduo trabajo de guatemaltecos conscientes y preocupados por dejar un mejor futuro y con el objetivo de cerrarles el chorro a esta manga de incompetentes que le están robando el futuro a generaciones de guatemaltecos.
La lucha continuará desde esta y otras trincheras, los guatemaltecos ya estamos hartos de tener gobiernos de vividores y ladrones, es hora que Bernardo Arévalo y el bachiller Menkos entiendan que las finanzas públicas no son un juego de monopoly.








