Hunapú. Cuando tiemblan las aguas
Esta noche, la librería Sophos abre un espacio para presentar «Hunapú. Cuando tiemblan las aguas», de la escritora guatemalteca Patricia Sorg, una obra que coloca el mito, la memoria y el conflicto espiritual en el centro del relato sobre la historia colonial guatemalteca.
Redacción
Lejos de la crónica o la reconstrucción exhaustiva, la novela se mueve en un territorio más profundo desde el realismo mágico. En Hunapú, la historia oficial se entrelaza con el mito.
La presentación contará con la participación del artista plástico Pepo Toledo, cuya lectura crítica acompaña la obra desde su contraportada. Para Toledo, Hunapú propone una narrativa distinta: una que no exalta imperios, sino que examina las consecuencias humanas de la conquista y reivindica la dignidad indígena desde la literatura.

La novela traza dos caminos femeninos que avanzan en paralelo. Teresa, joven castellana, enfrenta el desarraigo y aprende a defender una tierra ajena que poco a poco reconoce como propia. Kotzij, princesa kaqchikel, regresa de Castilla a un territorio transformado por la violencia y el despojo. Sus historias se cruzan bajo la vigilancia silenciosa de los volcanes, testigos de una ciudad que cae y de una tierra que no se somete.
Uno de los rasgos más contundentes del libro reside en su uso de lo sobrenatural. Aquí, los fantasmas no asustan por sí mismos. El miedo surge de la vigilancia, del rumor impuesto y del control político. El mito funciona como lenguaje de la memoria colectiva y como denuncia de un poder que utiliza el terror para gobernar.
Patricia Sorg, además de novelista, desarrolla una trayectoria reconocida en las artes visuales. Su obra literaria dialoga con la pintura y la simbología ancestral, y se nutre de la cosmovisión guatemalteca. Hunapú es su cuarta novela, tras Bonita, Tan cerca que no se mira y Montañas que tocan el cielo, títulos que alcanzaron traducciones al inglés y lectores fuera del país.
La autora ha señalado que la semilla de esta historia nació en Antigua Guatemala, bajo la presencia constante del volcán de Agua y su nombre ancestral: Hunapú. Desde allí surge una pregunta que recorre toda la novela: qué ocurrió más allá de las fechas, los nombres y las batallas. La respuesta no aparece en archivos, sino en la literatura, el mito y la conciencia.
La presentación de Hunapú propone, así, una invitación distinta: escuchar lo que la historia no explica y aceptar que, cuando la memoria no encuentra palabras, vuelve a hablar a través del mito.








