Crítico preámbulo preelectoral, nacional e internacional…
MSc. Mario Mérida
El año recién finalizado, no es diferente a los años que le han antecedido, como tampoco lo es la esperanza que albergan la mayoría de los guatemaltecos, con relación a que los últimos dos años del actual gobierno sean mejores.
Los guatemaltecos necesitan creer que es posible un mejor futuro, sobre todo la generación que ronda entre los 30 y 45 años y esto solamente se logra con funcionarios competentes, comprometidos y resueltos, para enfrentar eficazmente la coyuntura política electoral, que anuncia una lucha virulenta por la presidencia, alcaldías y diputaciones; contrario a lo que se espera de la población. Es decir, un evento electoral purificador del Estado y fecundador de una nueva clase política, que por fin se prepare para servir a la nación y no para servirse de esta, como ha sucedido frecuentemente en las últimas décadas.
Esperemos que, en el 2026, finalicen las disputas similares a las que enfrentan Nahualá y Santa Catarina Ixtahuacán, Sololá y, especialmente entre funcionarios de los organismos de Estado. También es propicio hacer un llamado a quienes asuman la administración del sector justicia, para asegurar el respeto al Estado de Derecho y del Régimen de legalidad. Es decir, que desempeñen la función que le corresponde, al igual que deben hacerlo los Magistrados electos para administrar el próximo evento electoral responsablemente.
Llegó el momento de que la dirigencia política asuma la conducción de los partidos y comités políticos, representen verdaderamente a la ciudadanía con la altura que se requiere, y dejen de intentar optar a cargos de elección popular para beneficio personal o de familiares, camaradas e integrantes del partido.
El panorama que se visualiza para nuestro país no es “para nada halagüeño”, por los efectos colaterales que provocará el aumento del salario mínimo (Q3,843.55), que para los expertos incidirá negativamente en el empleo y la canasta básica. Además, la disminución del PIB por la entrada en vigor del impuesto a las remesas establecido por el gobierno norteamericano, y que según el Banguat será de 0.19%, que afecta en primera instancia la calidad de vida de los guatemaltecos que habitan en el interior del país.
De modo que es necesario evitar la probabilidad de confrontación, utilizada hábilmente como combustible coyuntural por los agitadores. Esto se logra promoviendo la organización social básica, para solucionar controversias propias de cualquier sociedad en desarrollo, que aspira a una mejor calidad de vida. Hay que dejar de actuar espontáneamente, en acciones ajenas a nuestras necesidades sociales, económicas y políticas.
También, hay que hacer mención particular de la violencia homicida (1,300 muertes), la cual aumento un 10%, con relación a los últimos cuatro años (2020-2024). La actividad criminal representa un riesgo para la democracia y la estabilidad del país, sobre todo en áreas geográficas en donde el crimen organizado se ha mimetizado entre las comunidades que las habitan, convirtiéndolas en cómplices obligadas y potenciales víctimas primarias del enfrentamiento entre las fuerzas de seguridad y el crimen organizado.
Finalmente, solamente queda hacer una breve mención de la captura del presidente Nicolás Maduro por orden del presidente Trump, para ser presentado ante la justicia norteamericana, con lo que EE. UU termina de afianzar su poder y control en el continente americano, no por invocación o en defensa de los intereses nacionales o geoestratégicos, sino para favorecer la aplicación de la justicia norteamericana a un narcoterrorista, tal como fue declarado Maduro en su oportunidad.
Por el momento y con la información creíble se puede teorizar que el valor geoestratégico de la “Operación Resolución Absoluta”, no es la captura del presidente Maduro, sino la neutralización de la avanzada geoestratégica establecida por Rusia, China e Irán[1], que tenía como centro de gravedad a Venezuela en el área de influencia norteamericana. Así, lo dejan entrever las declaraciones de los gobernantes de Brasil, Colombia, México, Bolivia, Cuba, Nicaragua y otros países afines silenciosos del eje político ideológico sino-sovietico, manifiestamente opositores a las acciones militares norteamericanas.
Ahora, solo queda esperar la capacidad de la Organización de las Naciones Unidas, para evaluar y pronunciarse al respecto. Así, como el abordaje del presidente Trump en la administración del Estado venezolano divido social y políticamente después de la captura de Maduro: “Vamos a gobernar ese país hasta el momento que podamos tener una transición segura, apropiada y legal. No queremos que alguien más entre. Entonces, nosotros vamos a administrar ese país hasta el momento que podamos tener una transición segura, apropiada y legal. Tiene que ser legal”. La interrogante por resolver es, que modelo se aplicará: ¿El empleado por MacArthur en Japón o el de Ike Eisenhower en Alemania, después de finalizada la 2da. Guerra Mundial?[2]
[1]Arturo. McFields Yesca. Nicolas Maduro recibio al presidente irani Ebrahim Raisi. Caracas. Mientras se mira con preocupación la noticia de una poderosa base espía china en La Habana, el presidente de Irán, Ebrahim Raisi, inicia una gira “amistosa” por Venezuela, Nicaragua y Cuba. Las dictaduras más longevas y criminales de la región”. 12/junio/2023.
[2]https://panampost.com/oriana-rivas/2026/01/03/trump-vamos-a-gobernar-venezuela-hasta-que-podamos-tener-una-transicion-segura/#google_vignette









