Arévalo insiste en culpar a «los corruptos» mientras crece el descontento social
Al ser consultado sobre las recientes protestas y el creciente descontento social, Bernardo Arévalo volvió a recurrir a su estrategia discursiva de culpar a «los corruptos» por cualquier obstáculo a su gestión. Sus declaraciones, lejos de responder con claridad a los cuestionamientos, parecen más las de un político en campaña que las de un mandatario que debe ofrecer soluciones.
Redacción
En su más reciente declaración a la prensa, advirtió que estos actores tienen ‘un año y dos meses’ para seguir ‘utilizando la barrera de la impunidad’ y aseguró que su gobierno continuará combatiéndolos. Aunque no mencionó nombres, su mensaje podría estar dirigido a la Fiscal General, Consuelo Porras. Sin embargo, el Ministerio Público no está relacionado con decisiones impopulares como el seguro obligatorio para vehículos, la implementación del NIT/CUI o el descontento del sector salud.
Arévalo parece reducir todo descontento a una conspiración, restando importancia a las demandas legítimas de diversos sectores. “En algunos casos, habrá personas con demandas legítimas, como los salubristas en este momento, quienes serán atendidos y cuyas preocupaciones serán discutidas. En otros casos, como el del IVA/CUI, se trata de algo completamente fabricado y artificial», afirmó.
Y mientras insiste en que “los corruptos” buscan generar inestabilidad, las contradicciones de su discurso no pasan desapercibidas.
Memoria selectiva
El presidente alertó sobre el impacto económico de los bloqueos: «El pueblo de Guatemala tiene que estar consciente de que lo que estamos haciendo está dañando los negocios de mucha gente». Sin embargo, en 2023, cuando las protestas paralizaron el país durante más de 30 días, Arévalo respaldó abiertamente las movilizaciones.
Su discurso también trivializa problemas estructurales. Al referirse a los retrasos en infraestructura con frases como «se nos traban las carretas», minimiza crisis como la de la carretera Palín-Escuintla, donde la población esperó meses por la mejora de apenas cinco kilómetros.
Confunde IVA por NIT
En su intento de desacreditar las críticas, el presidente ha confundido deliberadamente términos tributarios, mezclando el NIT y el IVA como si fueran parte del mismo problema.
Asimismo, ha promocionado supuestos logros sin sustento claro. Mencionó la apertura de farmacias en hospitales, el uso de escuelas y la construcción de siete hospitales, proyectos cuya transparencia y avances han sido cuestionados. Incluso citó el remozamiento de escuelas, cuando en varios centros educativos padres de familia han protestado por la falta de maestros y recursos básicos.
El discurso de Arévalo pretende dividir el panorama en dos bandos: «los corruptos» y «el pueblo». Sin embargo, los problemas del país son mucho más complejos y no se solucionan con una narrativa simplista.